Hugo Bulacio no podrá ser reemplazado porque trabajaba con conciencia, conocimiento y los deseos más profundos de que todo sea mejor para los pacientes”. Cuatro días después se muerte, causada por el coronavirus, la jefa del servicio de Aféresis del hospital Padilla, Graciela Ávila, le dedicó esas palabras.

Se debe a que hoy se conmemora el Día del Técnico en Hemoterapia, profesión a la que se dedicó Bulacio durante ocho años. Tenía 42 años y se había dedicado a pleno a trabajar con la donación de plasma de pacientes recuperados de covid-19 en los últimos tiempos. Pero luego contrajo la enfermedad y falleció el martes pasado.

Felicitas Agote, jefa del Banco de Sangre de la Provincia, también lo recordó: "este año la conmemoración del Día del Técnico en Hemoterapia está teñida del dolor por su partida, pero también por el legado que Hugo dejó en la comunidad sanitaria y en tantas almas que tocó con su pasión por salvar vidas".

“Convencer, fidelizar a los donantes, promover la donación son algunas de las tareas de los técnicos en hemoterapia y Hugo siempre fue parte de este tipo de iniciativas, desde organizar campañas dentro de los hospitales, donar ellos mismos sangre, como concientizar al resto del personal de la salud”, agregó.

Agote recordó que "con Hugo compartimos muchos años de trabajo juntos y en él siempre estuvo el compromiso incondicional con el trabajo cualquier día a cualquier hora, pasamos incluso fiestas de fin de año trabajando. Él era muy responsable y siempre estaba con proyectos en mente, viendo cómo iba a ayudar a los demás, era muy motivador y sumaba gente como con el Club de Donantes que fue su iniciativa. Él era el motor de toda la gente que se acercaba y siento que de alguna forma siempre se preocupó más por los demás que por él mismo".

Ávila agregó que “Hugo no podrá ser reemplazado porque trabajaba a full, con conciencia, con conocimiento y con deseos profundos de que todo sea mejor para los pacientes. Tenía una vocación de entrega total, el paciente era lo primordial, siempre con la prevención de que teníamos que tener las plaquetas antes de que algún paciente las necesite. Ese movimiento y empuje constante en los años que llevo de hemoterapeuta no lo encontré en otra persona”.